Las capillas y el claustro de la catedral de Palencia

Después de pasear pausadamente por la catedral de Palencia, todavía nos queda detenernos en sus capillas y en el claustro, adosado a la nave de la Epístola.

Vidrieras de la capilla de san José, en la girola de la catedral

Fachada occidental de la catedral de Palencia

Comenzando por los pies, en 1735 se empezó la construcción de la Capilla de las reliquias en el testero de la nave del Evangelio, destinada a albergar la colección que tenía la catedral. Pero como después se convirtió en lugar de exaltación de la Eucaristía de Miércoles a Viernes Santo, colocándose en ella la custodia procesional de plata, también se denomina Capilla del Monumento. Y además, como también recogió algunas piezas del tesoro del cabildo, otra de sus acepciones es Capilla del Tesoro. Tres nombres para un mismo ámbito.
  
Recientemente restaurada, después de permanecer cerrada durante años, es un ejemplo de transición del barroco al neoclasicismo, con planta octogonal, paramentos con zócalo de azulejería, decoración clasicista de yeso dorado y policromado y cubierta de media naranja rematada con chapitel de pizarra.

Cúpula de la capilla de las Reliquias

El retablo rococó cuenta con hornacinas que servían para las reliquias, un tipo muy común en la época pero del que han sobrevivido pocos ejemplares.

Capilla de las Reliquias, del Monumento o del Tesoro, con un retablo-relicario rococó

Las capillas laterales de la catedral solo se distribuyen a lo largo de la nave del Evangelio, pues el lado de la Epístola está ocupado por el claustro. Son un total de siete, todas de planta cuadrangular con sacristía en el testero norte. Su sistema de fundación fue mediante patronato, casi siempre para fines funerarios, con la obligación de embellecer y mantener el ámbito.

Plano de la catedral de Palencia. Planoteca IPCE. Las indicaciones son mías

La capilla de santa Lucía, abierta en el último tramo de la nave, fue utilizada como sala capitular hasta la construcción del claustro. El retablo es renacentista, adscrito a la escuela palentina y fechado en 1570. Tiene dos cuerpos presididos por la escultura de la santa titular acompañada de relieves del Llanto ante Cristo muerto, la Anunciación y la Visitación y los santos Pedro y Pablo y con una Asunción de la Virgen en el ático.

Retablo de santa Lucía

En la pared el Evangelio se ubica el arcosolio del obispo don Buenaventura Moyano, y en la de los pies, el del canónigo don Blas de la Rúa. Además, la puerta de la sacristía presenta cuatro relieves con santa Lucía y sus compañeras mártires, obra del siglo XVI.

Puerta de la antigua sacristía de la capilla

Avanzando hacia la cabecera, a continuación está la capilla de san Gregorio, patronato del canónigo don Juan de Arce, abad de san Salvador de Cantamuda y sobrino del obispo fray Alonso de Burgos, con sus restos en un arcosolio con yacente, un Ecce Homo y una Virgen con Niño en el tímpano, obras atribuidas a Diego de Siloé.

Arcosolio del canónigo don Juan de Arce en la capilla de san Gregorio

El retablo plateresco tiene banco y dos cuerpos coronados por un Calvario, con un relieve central con el Martirio de san Juan Evangelista acompañado de otro con el santo titular y la Degollación de san Juan Bautista, además de escenas de la Pasión de Jesucristo.

Retablo de la capilla de san Gregorio

En la capilla de san Ildefonso se ubica otro retablo plateresco con un gran relieve central con la Imposición de la casulla a San Ildefonso de Juan de Balmaseda. Aquí está enterrado don Alonso Fernández de Madrid. 

Retablo de san Ildefonso

La capilla de san Fernando cuenta con un retablo barroco con las esculturas del santo titular y santa Catalina y lienzos con escenas de su vida de Diego Díez Ferreras. A los pies de la capilla está el arcosolio plateresco de don Álvaro de Salazar.

Retablo de la capilla de san Fernando

Justo antes del crucero está la capilla de la Purísima, con traza de Bartolomé de Solórzano y bóveda de nervios entrelazados construida en tiempos del obispo fray Alonso de Burgos. Alberga un retablo barroco dorado con una Purísima central de Mateo Sedano y lienzos de Diego Díez Ferreras narrando la batalla de las Navas de Tolosa.

Retablo de la capilla de la Purísima

Traspasando el crucero hacia la cabecera se ubica la capilla de san Jerónimo o de las Reliquias, un ámbito de mediados del siglo XV. Está presidida por un retablo de comienzos del XVII dorado y policromado en el que se alternan pinturas y esculturas, presidido por un relieve de Pentecostés que en realidad es una puerta tras la que se guardan las reliquias de san Antolín, santo titular de la catedral.

Retablo de la capilla de san Jerónimo o de las Reliquias

En el testero del Evangelio se aloja el arcosolio de los capitulares don Jerónimo de Reinoso y don Martín Alonso de Salinas, con las estatuas orantes de ambos.

Enterramiento en la capilla de san Jerónimo

Y la última capilla lateral es la capilla de san Sebastián, ámbito funerario de don Juan Gutiérrez Calderón, fallecido en 1629, con sepulcro en testero de los pies. El retablo renacentista contiene las tallas del santo titular, una Inmaculada y un Calvario además de pinturas con los martirios de los santos Sebastián, Juan Bautista y Antolín y el destierro de san Juan. Sobre la puerta de la sacristía destaca un relieve con la Resurrección de Cristo.

Retablo de la capilla de san Sebastián.
Fotografía de Adrià López Cruz (1)

Cubierta de la capilla de san Sebastián

La girola, por ser lo primero que se construyó, alberga las capillas más antiguas de la catedral, un total de siete, dos rectangulares, otras cuatro hexagonales y la central octogonal, iluminadas por grandes ventanales góticos con vidrieras.

La girola por el lado del Evangelio

Comenzando desde el lado del Evangelio, nos encontramos con la capilla del baptisterio o de san Cristóbal, de planta rectangular y con una pila bautismal plateresca del siglo XVI. El retablo está dedicado al santo titular y es renacentista, también con las imágenes de los santos Antón, Pedro de Verona, Blas, Isidro y Toribio, y rematado con un típico Calvario y dos ángeles tenantes con blasones episcopales.

Capilla del baptisterio. Fotografía
de Adrià López Cruz (1)

A continuación está la capilla de san Jerónimo, san Isidro o san Miguel, de planta hexagonal con dos grandes ventanales con vidrieras, conservándose restos de las realizadas a mediados del siglo XVI por Diego Salcedo. El retablo central está dedicado a san Jerónimo, con relieves de santa Catalina y un santo mártir y aloja el sepulcro del abad de Santiago de Penalva, don Sancho Díaz de la Mata, fallecido en 1513.

Capilla de san Jerónimo

Altar de san Jerónimo y lienzo de la Magdalena penitente

En el lado del Evangelio hay otro dedicado a san Roque del siglo XVI y en el de la Epístola una pintura de Magdalena penitente del XVII. También cuenta con dos esculturas de san Isidro Labrador del XVIII.

Retablo de san Roque en la capilla de san Jerónimo

La capilla de Nuestra Señora la Blanca es el ámbito más antiguo, lo primero que empezó a construirse de la catedral. Tiene planta hexagonal y alberga los arcosolios de don Alonso Rodríguez de Girón, don Pedro Fernández de Piña y don Alonso Díez de Támara, todos del siglo XIV. El retablo es del siglo XVIII, con las esculturas de los santos Toribio y Pedro de Osma flanqueando una talla de alabastro de la Virgen. La reja es de comienzos del siglo XVI y las vidrieras son fruto de una recreación de fines del siglo XIX de la mano de A. Rigalt, igual que las de la mayoría del resto de capillas de la girola.

Vidrieras de la capilla de Nª Sª de la Blanca

La capilla del Monumento, que también se ha denominado del Corpus Christi, de san Nicolás, de santa Teresa y ha desempeñado funciones de baptisterio, se ubica en el centro de la girola y es de planta octogonal, con bóveda de crucería con la imagen del Salvador en la clave y tres ventanales apuntados.

Ventanales de la capilla del Monumento

En la actualidad alberga un magnífico altar de plata y un graderío decreciente sobre el que se expone la Eucaristía en Semana Santa, obra de fines del siglo XVIII de Andrés Espetillo.

Altar de plata de la capilla del Monumento

La capilla de san José estuvo dedicada a las Once mil vírgenes hasta el siglo XVIII. Cuenta con un altar neoclásico de jaspe de 1794 con una gran pintura de Jacinto Gómez.

Altar de la capilla de san José

La capilla de san Pedro o de los Reyes tiene planta hexagonal y estructura gótica, con cubierta estrellada, pero su decoración es renacentista y barroca, con yeserías policromadas en azul, blanco y ocre cubriendo los testeros realizadas por los hermanos Corral, con los tres Reyes Magos en lugar destacado y bóveda con los profetas Isaías, Balaam y David junto a angelotes, escudos y grutescos. Se cierra con reja dorada, policromada y con medallones con las caras de los Reyes, obra de Francisco Martínez. También llama la atención el zócalo de azulejos de Talavera, presente en otras capillas de la catedral. A la derecha se comunica con la primitiva sacristía, la última capilla de la girola, de planta rectangular. 

Detalle de la girola por el lado de la Epístola, con la capilla de los Reyes al fondo

Bóveda de la capilla de los Reyes

Detalle del profeta David en la bóveda

Detalle de los reyes Gaspar y Baltasar

Cuenta con un retablo renacentista que denota influencias de Vigarny fechado en el siglo XVI dedicado a san Pedro, dorado y policromado y con una imagen de la Virgen con el Niño atribuida a Juan de Balmaseda.

Altar de la capilla de los Reyes

En cuanto al claustro, comenzó a erigirse hacia 1440 con financiación de los obispos Alonso de Burgos y Rodríguez de Fonseca, y quedó terminado en 1516, cuando dirigía las obras de la catedral Juan Gil de Hontañón.

El volumen del claustro a la izquierda de la fachada sur de la catedral

Ocupa cinco tramos de la nave de la Epístola, desde el crucero hasta los pies, y cuenta con dos accesos desde el templo, uno en el quinto tramo, el contiguo al crucero, y otro en el último. El primero es una portada tardogótica, con arco apuntado, arquivoltas con decoración de hojarasca, tímpano con una talla protogótica de madera policromada de la Virgen en Majestad del siglo XIII, anterior a la portada, y friso con las armas del obispo Mendoza.

El segundo acceso es una interesante portada plateresca en esviaje con puertas de madera con escenas de la Vida de san Antolín atribuidas a discípulos de Alonso Berruguete.

Portadas de acceso al claustro desde la nave de la Epístola

Presenta planta cuadrada y bóvedas de combados cuyos nervios apean en pilares fasciculados ligeramente resaltados del muro. Los arcos apuntados que abren al jardín han perdido su decoración de mainel y tracerías porque en el siglo XVII fueron tapiados y en la actualidad, tras una intervención de fines del siglo XX, muestran una tracería contemporánea muy discutible.

Panda norte del claustro, con la portada de la sala capitular al fondo

Detalle de la cubierta del claustro

Fotografía antigua del claustro con las arcadas tapiadas (2)

El claustro en la actualidad

Vidrieras de Arnao de Flandes, de las más antiguas de la catedral, descubiertas durante
unas restauraciones en 1997 y colocadas en los cristales de la panda oeste del claustro

Custodia procesional de Juan de Benavente de fines del siglo XVI

En la crujía oeste estaba la sala capitular, de planta rectangular dividida en dos ámbitos, con una antesala, ambos convertidos en la actualidad en museo de la catedral, con esculturas románicas de piedra, pinturas de Berruguete, Nicolás Francés, El Greco… la colección de tapices del obispo Fonseca, fechados en el siglo XVI y adquiridos en Bruselas, la custodia de Juan de Benavente…

Portada de la sala capitular

Llanto sobre Cristo muerto de Felipe Vigarny de comienzos del siglo XVI. Museo
Catedralicio de Palencia. Fotografía de Adrià López Cruz (1)

Sala capitular



Tapices de la sala capitular

Bóvedas de la sala capitular

Martirio de san Sebastián de El Greco.
Fotografía de Adrià López Cruz (1)

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Notas:

(2) QUADRADO, J. Mª, España. Sus Monumentos y Arte, su Naturaleza e Historia. Valladolid, Palencia y Zamora, Barcelona, 1885.

Fuentes:

CAMINO OLEA, Mª S. y LEÓN VALLEJO, F. J., “La cubierta de la nave central y crucero de la Catedral de Palencia. Cambios constructivos”. En HUERTA, S. y LÓPEZ ULLOA F. (eds.), Actas del Octavo Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Madrid, Instituto Juan de Herrera, 2013, pp. 153-160.
GARCÍA, J., “Restauración de la Capilla del Monumento”. Patrimonio. Fundación de Patrimonio Histórico de Castilla y León, nº 45, sept.-dic. 2011, pp. 28-33.
NAVASCUÉS PALACIO, P. y SARTHOU CARRERES, C., Catedrales de España, Madrid, Espasa Calpe. 1998.
QUADRADO, J. Mª, España. Sus Monumentos y Arte, su Naturaleza e Historia. Valladolid, Palencia y Zamora, Barcelona, 1885.

Comentarios

enrique ha dicho que…
He disfrutado como un enano (con perdón) de esta segunda entrada sobre la Catedral de Palencia.
Recorrer la planta de la catedral (con tus anotaciones), el texto y las imágenes ha sido un goce completo. Yo no se lo que sienten los que fuman cannabis y demás hierbas, pero yo me conformo con leer y disfrutar...

Las catedrales hispanas me parecen de los edificios más interesantes que se puedan admirar. La complejidad de las fábricas, con claustros, capillas, salas capitulares, iglesias y edificios de todo tipo anexos las hacen ser sumamente interesantes; desde luego mucho más que las del norte de Europa que suelen ser más exentas.
Saludos agradecidos.
Antonio Banus Pascual ha dicho que…
Hola Sira: sencillamente genial. Me ha encantado la descripción rotal de las capillas. Ayer te dije que no coocia el claustro y asi es, pero no creo que sea lo mas espectacular de la catedral. Enhorabuena de nuevo
Antonio
Sira Gadea ha dicho que…
¡Muchas gracias, enrique! ¡Ay que ver! El Arte produciendo los efectos de un "porrete". O quizá mejores y todo, pues duran y duran, y los otros se van casi con el humo. Un abrazo.
Sira Gadea ha dicho que…
Gracias Antonio. No quise decirte nada cuando mencionaste lo de que no habías visto el claustro. A mí también me desilusionó bastante, un gótico muy tardío pero al que como le falta toda la tracería de las arcadas, pues queda desangelado. Además, los "visillos" que tamizan la luz son terribles, parece que estás en un gran salón de bodas destartalado o algo así. En fin... Un beso.
davidguty ha dicho que…
Querida Sira. Realmente me quedo sin palabras. Tus posts son maravillosos y además de estar muy bien documentados, la calidad de las fotos son impresionantes. Estoy maravillado con haber descubierto tu blog. Besos.
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias, davidguty. Bienvenido por aquí. Espero que lo sigas disfrutando por mucho tiempo. Un abrazo.
Libe ha dicho que…
Nada, aquí, conociendo Palencia gracias a viajar con el arte... ;-)

Y refrescando terminología que es un primor, hoy me llevo para la recámara: arcosolio.

Como siempre, un placer leerte y felicidades, una vez más, por lo completísimo de tus post.

Un abrazo,
Libe
Sira Gadea ha dicho que…
Gracias, Libe. Un placer seguir "viéndote" por estos lares. Un beso.
STELLA MARIS REVILLA ha dicho que…
Es increíble viajar a través de tu Blog, maravilloso!! cuánta historia, cuánto arte!! por guardar en nuestras retinas!!!
Sira Gadea ha dicho que…
¡Muchas gracias!
Hola Sira. Felicidades por tu espléndido blog, y gracias por hacer de embajadora de la Catedral de Palencia. Desde el nuevo Proyecto Cultural que tenemos entre manos necesitamos muchos, así que ¡contamos contigo!
Un saludo
Sira Gadea ha dicho que…
Hola José Manuel. Muchas gracias por tus palabras y tu reconocimiento. Es un honor para mí poder divulgar no sólo la catedral de Palencia sino todos y cada uno de los grandes monumentos con los que cuenta la Comunidad de Castilla y León. Si de alguna manera consideras que puedo colaborar en ese nuevo proyecto que mencionas, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Un saludo cordial.
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