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lunes, 18 de enero de 2016

El Battistero di San Giovanni de Florencia y sus impresionantes mosaicos

El baptisterio de Florencia, bajo la advocación de san Juan Bautista, patrón de la ciudad, y con dignidad de basílica menor, se ubica en la plaza dedicada al santo, enfrente de la fachada principal del Duomo de Santa Maria del Fiore, hoy centro de la ciudad, aunque en origen se levantara en la zona noroeste de la primera cerca medieval.

Battistero di San Giovanni frente a la fachada del Doumo de Florencia

Hasta el Cinquecento la tradición decía que el baptisterio fue un antiguo templo romano dedicado a Marte al que en la Edad Media se le había añadido el ábside y la linterna, pero esa idea fue abandonándose y a fines del siglo XIX, tras una excavación arqueológica, terminó descartándose, pues bajo sus cimientos se encontraron restos que se identificaron como de casas romanas fechadas en el siglo I dC.

En la actualidad hay especialistas que consideran que su origen está en un edificio paleocristiano del siglo IV o V basándose en sus características arquitectónicas clásicas, con posteriores intervenciones hasta fines de la Baja Edad Media. Otros retrasan su construcción al siglo IX basándose en un documento de consagración del papa Niccolò II de noviembre de 1059. Además, en los últimos años ha tomado nueva fuerza la teoría de que el edificio fuera romano, aunque no dedicado a Marte sino como monumento conmemorativo de la victoria del general romano Stilicone contra el condottiero ostrogodo Radagaiso en el año 406, un acontecimiento esencial para la ciudad que san Agustín tomó como argumento para demostrar el poder del cristianismo contra el paganismo, de ahí que aunque el edificio era civil terminara consagrado para uso cristiano, igual que había sucedido con otros monumentos antiguos.

Su primera mención documental está en un escrito del año 897 que dice que el emperador impartía justicia desde el porche frente a la iglesia de San Juan Bautista, que actuaría como catedral, donde el término “iglesia” despierta dudas sobre si todavía no desarrollaría funciones de baptisterio. En cuanto al mencionado documento de consagración del papa Nicolò II, seguramente estuvo relacionado con obras de restauración. En 1128 el edificio dejaría de ser catedral para convertirse oficialmente en baptisterio y a mitad de ese siglo XII todo el exterior, que originariamente era de piedra arenisca, fue placado en mármoles blancos de Carrara y verdes de Prato con un diseño geométrico, para después continuar con el interior y el suelo, fechado en 1209.

Como en esa época el sacramento del bautismo sólo era aplicado dos veces al año, fue necesario abrir tres puertas para permitir el acceso de la multitud de fieles en una ciudad que ya contaba con más de treinta mil habitantes.

Aunque hay autores que fechan la cúpula en la segunda mitad del siglo XII no hay documento que lo corrobore y para muchos es una hipótesis técnicamente discutible. Los mosaicos del ábside se cree que se realizaron en 1220 y los de la cúpula se hicieron entre 1270 y 1300 de la mano del frate Jacopo, Coppo di Marcovaldo y Cimabue.

En 1576, con motivo del bautismo del heredero del granduca Francesco I de’ Medici, Bernardo Buontalenti sustituyó el baño bautismal por inversión medieval por una fuente.

Giovanni Stradano. Grabado. Procesión en la Plaza del Duomo, ha. 1700 (1)

El baptisterio también fue lugar de investidura de caballeros y poetas y de ello dejó constancia Dante Alighieri en el Paraíso XXX, 7-9, donde dice: “con altra voce omai, con altro vello / ritornerò poeta, e in sul fonte / del mio battesmo prenderò 'l cappello”. También era la sede de celebraciones en honor a San Juan, patrón de la ciudad, el 24 de junio, cuando los magistrados de la ciudad donaban palii, ricas telas.

Es un edificio de planta octogonal, forma propia de las pilas bautismales bizantinas y medievales que se cree que buscaba recordar el octavo día de la semana, símbolo de la Resurrección y la Eternidad en el cristianismo, de la que sólo sobresale un ábside rectangular orientado hacia el oeste, con tres puertas orientadas hacia el oeste, norte y sur y gran cúpula de ocho segmentos y más de 25 metros de diámetro.

Sus ocho fachadas están decoradas con mármoles blancos de Carrara y verdes de Prato formando tres cuerpos, el primero organizado con pilastras corintias, el segundo con tres grandes arcos ciegos de medio punto por cada lado apoyados sobre semicolumnas poligonales también corintias, y en los que se alternan vanos de medio punto con otros rectangulares con frontones triangulares, una esquema que después fue muy imitado en el Renacimiento, y un tercero con pilastras acanaladas del mismo orden sobre el que se apoya la cubierta.

Baptisterio de Florencia (1)

El edificio cuenta con tres accesos flanqueados por columnas de fuste liso y capiteles y compuestos con tres puertas de bronce que se realizaron siguiendo un único programa iconográfico que buscó reflejar la Historia de la Humanidad y la Redención, como si de una Biblia se tratara. Su orden narrativo comienza con las historias del Antiguo Testamento en la puerta este, la última en incorporarse, la Vida de San Juan Bautista en la puerta sur, la primera, y la Vida de Cristo en la norte.

La primera de las tres puertas fue la del lado sur, realizada entre 1330 y 1336 por Andrea Pisano, que la deja firmada en la parte superior con una inscripción en la que se lee: "Andreas Ugolini Nini de Pisis me fecit A.D. MCCCXXX".

Puerta sur (réplica), realizada por Andrea Pisano (1)

Está dividida en veintiocho recuadros dispuestos en filas de cuatro con escenas encuadradas en formas mixtilíenas góticas y reflejan episodios de la Vida de San Juan Bautista y personificaciones de las tres virtudes teologales y las cuatro virtudes cardinales, figuras realistas con estilo sobrio y refinado.

Anuncio a Zacarías del nacimiento de un hijo y Entierro del Bautista, primera y última escenas
del Ciclo de la Vida del Bautista desarrollado en las puertas de Pisano (1)

El conjunto se completa con un grupo escultórico sobre esta puerta realizado por Vicenzo Danti en 1571 con Salomé, el Bautista y el verdugo en el momento de la ejecución. Fue restaurado en 2008 y desde entonces se conserva en el Museo dell'Opera del Duomo, sustituido en el baptisterio por una copia.

Conjunto escultórico de la Decapitación del Bautista en el Museo dell' Opera del Duomo

Entre 1401 y 1424 Lorenzo Ghiberti, después de ganar un concurso en el que también participaron Filippo Brunelleschi, Jacopo della Quercia, Simone da Colle Val d'Elsa, Niccolò di Luca Spinelli, Francesco di Valdambrino y Niccolò di Pietro Lamberti, realiza la puerta que inicialmente se coloca en el lado este y después se traslada al norte, al ser sustituida por la Puerta del Paraíso, también de Ghiberti.

Presenta la misma estructura que la de Pisano, dividida en veintiocho marcos con las escenas encuadradas en formas mixtilíneas, pero en este caso pertenecen al Nuevo Testamento, con el Ciclo de la Vida de Cristo, cuatro Evangelistas y cuatro Doctores de la Iglesia.

Puerta norte (réplica), realizada por Ghiberti (2)

Epifanía y Disputa con los doctores, dos de las escenas del Ciclo de la Vida
de Cristo en las primeras puertas de Ghiberti (1)

Sobre esta puerta norte se ubicaba el grupo escultórico de Giovanni Franceso Rustici de la Predicación del Bautista, realizado entre 1506 y 1511. Y sobre la ventana central está el emblema del Arte di Calimala, un águila con un fardo de mercancías entre sus garras.

Entre 1425 y 1452 Lorenzo Ghiberti realiza la última puerta, la que Miguel Ángel denominó “Porta del Paradiso”, colocada en el lado este. En esta importante labor se formaron en su taller artistas como Donatello, Michelozzo, Masolino y Paolo Uccello.

En este caso, en vez de tener veintiocho compartimentos, está dividida en diez grandes paneles con escenas del Antiguo Testamento y marcos adornados con cabezas de profetas. Las inundaciones de 1966 en Florencia dañaron profundamente la puerta, por lo que los paneles originales fueron sustituidos por copias para ser sometidos a un largo proceso de restauración que ha acabado recientemente, hoy expuestos en el reinaugurado Museo dell'Opera del Duomo, lo mismo que las otras dos puertas originales.

Réplica de la Puerta del Paraíso de Ghiberti (1)

Puerta del Paraíso original restaurada en el Museo dell'Opera del Duomo (1)

El grupo escultórico que corona esta puerta este es un Bautismo de Cristo de Andrea Sansovino fechado en 1502, al que en 1792 Innocenzo Spinazzi añadió un ángel, aunque en la actualidad está sustituido por una réplica, con el original en el museo.

Las dos columnas de pórfido que flanquean la puerta fueron una donación de la ciudad de Pisa a la de Florencia en agradecimiento a la ayuda militar que recibieron en 1117 contra Lucca.

(Dada la espectacularidad e importancia histórico-artística de estas tres puertas, en el blog hay cuatro post dedicados a ellas que podréis leer abriendo los siguientes enlaces: La puerta de Andrea Pisano, El concurso para la segunda puerta del baptisterio, La primera puerta de Ghiberti y Las puertas del Paraíso de Ghiberti).

Igual que el exterior, el interior del baptisterio, inspirado en la arquitectura romana, sobre todo el Panteón, se divide en tres cuerpos, el primero dividido por pilastras y columnas monolíticas de granito con capiteles dorados corintios que soportan un dintel y entre las que aparecen placas de mármoles blancos de Carrara y verdes de Prato, el segundo con galería de arcos geminados de medio punto, el “matronei”, zona reservada para las mujeres, y el tercero formado por un zócalo sobre el que se asienta la cúpula.

Sección E-O del baptisterio (3)

El pavimento, seguramente realizado por los mismos artesanos que trabajaron en San Miniato al Monte a comienzos del siglo XIII, es una impresionante labor de intarsia en mármoles con motivos geométricos, vegetales y zoomorfos de inspiración oriental. En el centro estuvo la antigua fuente bautismal, rodeada de una valla octogonal, pero la pila bautismal actual fue realizada en 1371 en un solo bloque de mármol con seis bajorrelieves con escenas de bautismo, atribuida a un seguidor de Andrea Pisano.

Detalle del pavimento, con la pila bautismal al fondo

Al lado de la puerta este hay un zodiaco que hasta el siglo XIII estuvo en la puerta norte y que formaba un reloj de sol construido sobre la primera mitad del siglo XI y atribuido al arquitecto, escultor y astrónomo Strozzo Strozzi. Desde un orificio central de la cúpula, que también fue cerrado para incorporar una linterna, los rayos marcaban el signo correspondiente dependiendo del mes del año y en el mediodía solar del solsticio de verano, el 21 de junio, durante unos minutos un rayo iluminaba justo el centro del zodiaco.

Recreación del efecto del reloj (4)

Alrededor del sol central puede leerse el palíndromo "en giro torte sol ciclos et rotor igne". En San Miniato al Monte hay otro zodiaco de mármol muy parecido, pero parecer ser que no tuvo ningún tipo de función gnomónica.

Dibujo del Zodiaco del baptisterio de Florencia (4)

Lo que más destaca es la decoración que cubre el ábside y la bóveda conformando uno de los ciclos más importantes de la musivaria medieval italiana. Se piensa que fue realizado por maestros venecianos ayudados por otros artistas locales según cartones de grandes pintores florentinos como Coppo di Marcovaldo, al que se le atribuye el Infierno, Meliore, con intervención en el Paraíso, el conocido como Maestro della Maddalena o Cimabue, a quien se le atribuyen las primeras escenas del Ciclo del Bautista.

El ábside es de planta rectangular con cubierta de medio cañón y abre al cuerpo del templo mediante un doble arco de medio punto, con un altar neorrománico de Giuseppe Castellucci de comienzos del siglo XX construido a partir de fragmentos del original para sustituir a otro barroco de Girolamo Ticciati hoy depositado en el Museo dell’Opera del Duomo.

El doble arco está decorado con los bustos de Cristo y la Virgen flanqueados por apóstoles y profetas y en la bóveda se representa el Agnus Dei en mandorla con la inscripción "HIC DEUS EST MAGNUS MITIS QUEM DENOTAT AGNUS", rodeado de los profetas de cuerpo entero Moisés, Abraham, Isaac, Jacob, Daniel, Ezequiel, Jeremías e Isaías, identificados con respectivas inscripciones a sus pies, y formando una rueda sustentada por cuatro telamones en cuclillas, con una Virgen con Niño entronizada a la derecha y san Juan Bautista, también entronizado, a la izquierda.

Ábside de San Giovanni

Detalle del doble arco del ábside (1)

Mosaico del ábside

Detalle de la rueda con el Agnus Dei

Profetas Daniel y Jacob rodeando el Agnus Dei

El Bautista y la Virgen entronizados flanqueando el Agnus Dei

En 1271 consta un contrato del Arte de Calimala, patrón del baptisterio, para la decoración de la bóveda, que no se terminó hasta el primer tercio del siglo XIV, aunque últimas investigaciones parecen determinar que las partes más cercanas a la linterna se habían iniciado ya en 1228, en los que se observan similitudes los mosaicos venecianos de esta época en la basílica de San Marcos o la basílica de la Asunción en la isla de Torcello. Una vez concluidos, debieron someterse a constantes restauraciones que se han prolongado durante todos sus siglos de existencia.

Se divide en ocho segmentos a su vez subdivididos en registros y está completamente cubierta de mosaicos sobre fondo dorado.

Bóveda (1)

Esquema de la distribución de los temas en la bóveda

Rodeando la linterna hay una greca de grutescos con bustos y símbolos de los primeros cristianos, como ciervos, carneros, pavos reales, garzas…

Detalle de la greca decorativa que rodea linterna

A continuación se representan las Jerarquías Angelicales según De la jerarquía celeste del Pseudo Dionisio Areopagita, neoplatónico convencido que a mediados del siglo V concibió el mundo celeste completamente jerarquizado, con Dios en el centro rodeado de diferentes esferas en las que se ubican nueve órdenes agrupados en tres jerarquías, un ordenamiento que fue aceptado como básico por el cristianismo, introducido por San Gregorio Magno y retomado por Santo Tomás.

Así, en el segmento sobre el ábside, el más destacado, aparece Cristo Pantocrátor, bendiciendo con una mano y con el libro abierto en otra, flanqueado por dos Serafines y dos Querubines, que forman la Corte celestial, en contacto directo con Dios y a su servicio, cantándole alabanzas. A la izquierda aparecen los Tronos, los encargados de transportar el trono de Dios al Cielo, de ahí que estén sujetando con sus manos mandorlas de luz, que según convenciones bizantinas son símbolo del propio trono de Dios. Esos tres ángeles forman la primera jerarquía.

Jerarquías angelicales alrededor de la linterna

Cristo flanqueado por los Serafines y los Querubines


Tronos

A la derecha están las Dominaciones, con un largo cetro rematado por un trébol como símbolo de la Trinidad. De nuevo a la izquierda están las Virtudes, que administran la gracia de Dios, de ahí que a sus pies aparezcan personajes a los que les están saliendo los demonios de sus bocas. Otra vez a la derecha se sitúan las Potestades, vestidos con armadura porque son los encargados de distribuir el poder a la humanidad. Los tres forman la segunda jerarquía.

Dominaciones

Potestades

De nuevo en la izquierda están los Principados, que vigilan las naciones del mundo. Otra vez a la derecha se ubican los Arcángeles, vestidos con elegantes ropajes y con un rollo en la mano porque son asesores enviados desde el Cielo. Y para terminar, se ubican los Ángeles, que son los más cercanos al hombre, atendiendo a sus preocupaciones. Los tres forman la tercera jerarquía.

Ángeles

A continuación, en los tres segmentos sobre el altar mayor se representa un Juicio Final, con un Cristo Resucitado central en mandorla circular, mezclando la iconografía del Pantocrátor con el de Varón de Dolores, pues muestra las llagas de la Pasión y lleva nimbo crucífero, bajo el que se sitúan los resucitados.

Juicio Final

Cristo en el Juicio Final

Resucitados que van a ser condenados ante dos demonios

A ambos lados aparecen tres registros paralelos. En el superior se sitúan, los ángeles, los más cercanos a la Divinidad haciendo sonar las trompetas anunciando el Juicio y otros portando los símbolos de la Pasión.

En el registro central, sentados en sendos bancos corridos, aparecen la Virgen, a la derecha de Cristo (izquierda del espectador), y san Juan Bautista, a la izquierda, formando una típica Deésis de tradición bizantina, seguidos de los doce Apóstoles, seis a cada lado, portando libros con escrituras en distintos alfabetos que recuerdan su obra de evangelización tras la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Tras los respaldos de los bancos asoman la cabeza unos ángeles que inclinan la cabeza, rítmicamente, a derecha o a izquierda.

En el registro inferior se representan, a la derecha de Cristo (izquierda del espectador), el Paraíso, y a la izquierda, el Infierno. Los elegidos, entre los que se reconoce a un rey, un fraile dominico, obispos, monjes con tonsura, vírgenes… son guiados por un ángel que sujeta una filacteria en la que se lee "Venite Beneditti Patris Mei / Ossidete Preparatum" para ser recibidos en el Cielo, la Jerusalén Celeste, por los patriarcas bíblicos, que sostienen las almas de los justos en sus regazos.

Registros a la derecha de Dios, con el Paraíso abajo

Ángeles con los instrumentos de la Pasión

Al otro lado, los condenados son empujados por dos demonios y se amontonan unos encima de otros ante Satanás, sentado en un trono devorando a un hombre mientras unas serpientes que surgen de sus orejas devoran a otros y varios animales monstruosos arrojan a los pecadores al abismo, donde aparecen un hombre ahorcado, otros mutilados, quemados, golpeados…

Registros a la izquierda de Dios, con el Infierno abajo

Satanás devorando a los condenados
En los otros cinco segmentos, divididos en cuatro registros, aparecen, desde el centro hacia el exterior, dos historias del Antiguo Testamento, con el Ciclo del Génesis y el Ciclo del patriarca José, y otras dos del Nuevo Testamento, con el Ciclo de la Vida de Cristo y el Ciclo de la Vida de San Juan Bautista, con las escenas separadas por columnas de variados fustes y capiteles.

Creación del mundo, Creación de Adán y Creación de Eva

Pecado Original, Enfado de Dios y Expulsión del Paraíso

Pecado Original (1)

Consecuencias del pecado, Sacrificio de Caín y Abel y Caín matando a Abel

Lemeche matando a Caín, Dios dando a Noé la orden de construir
el arca y Construcción del arca

Noé y los animales entrando en el arca, única escena doble, y el Diluvio Universal

Sueño de José, José les cuenta su sueño a sus padres y José les cuenta su sueño a sus hermanos

José es vendido por sus hermnos, Los hermanos le enseñan al padre la túnica ensangrentada como
muestra de la muerte de José y Viaje de José a Egipto

José es vendido a Putifar, Arresto de José por la acusación falsa de la esposa de Putifar y José
en la cárcel interpreta los sueños de dos presos y sus profecías se cumplen

Sueño del faraón, José interpreta el sueño del faraón y José es nombrado superintendente de Egipto

José ve a sus hermanos cargando grano, José se reconcilia con sus hermanos
y Encuentro de José con su padre, Jacob

Anunciación, Visitación y Natividad

Visitación

Epifanía, Sueño de los magos y Viaje de regreso de los magos

Presentación en el templo, Sueño de José y Huida a Egipto

Matanza de los inocentes, Última Cena y Beso de Judas

Crucifixión, Llanto sobre Cristo muerto y las Tres Marías ante el sepulcro vacío

Anuncio a Zacarías del nacimiento de un hijo, Nacimiento del Bautista y San Juan Bautista en el desierto

Nacimiento del Bautista

San Juan Bautista predicando en el desierto, Bautismo de los fieles y San Juan mostrando
a Cristo como cordero de Dios

Bautismo de Cristo, San Juan Bautista ante Herodes y San Juan Bautista en prisión

San Juan Bautista visitado por sus discípulos en la cárcel, Discípulos del Bautista
asistiendo a los milagros de Cristo y Banquete de Herodes

Decapitación del Bautista, Salomé presentando la cabeza del Bautista y Entierro del Bautista

La decoración musivaria se completa con los mosaicos interiores de la matronei o galería de mujeres, muchos de ellos perdidos aunque se conservan otros con santos y ángeles datados en el primer tercio del siglo XIV, y los recuadros en el parapeto de la galería con bustos de profetas y patriarcas y en un friso en la base de la cúpula con bustos de santos, todos ellos identificados con inscripciones.

Decoración musivaria en la galería de mujeres y en el friso base de la cúpula

En el baptisterio también se conservan dos sarcófagos romanos, uno reutilizado para enterrar al obispo Giovanni da Velletri, fallecido en 1230, y otro con una escena de caza de un jabalí reutilizado para enterrar a Guccio de' Medici en 1299 cuando se le añadió el escudo de armas de la familia.

En el muro de la Epístola del ábside se encuentra la tumba del obispo Ranieri y fuera del ábside, también en el lado de la Epístola, está la tumba de Baldassarre Cossa, el antipapa Juan XXIII, fallecido en Florencia en 1419, un monumento funerario parietal situado entre dos columnas y concebido como una serie de estructuras superpuestas, con friso, sepulcro con yacente, arco de medio punto y palio con cortinajes de efecto teatral, convertido en modelo para otros monumentos funerarios florentinos como la tumba de Leonardo Bruni en Santa Croce de Rossellino. Realizado entre 1422 y 1428, Donatello se encargaría del yacente, en bronce dorado, y Michelozzo realizaría la Virgen con el Niño del tímpano y las Virtudes teologales del friso inferior.

Monumento funerario de Baldassarre Cossa, al antipapa Juan XXIII

En el baptisterio también estuvo la famosa talla de Donatello de la Magdalena penitente o un impresionante altar de plata de Antonio del Pollaiuolo, ambos en el Museo dell'Opera del Duomo.

Magdalena penitente de Donatello en el Museo dell'Opera del Duomo

Y si tienes ganas de seguir "paseándote" por esta maravillosa ciudad, abre este enlace de FLORENCIA para ver todos los artículos que le he dedicado en Viajar con el Arte.

Imágenes ajenas:


Fuentes:

6 comentarios:

Nacho San Marcos dijo...

Impresionante edificio, Sira. Un gran trabajo de análisis y docta descripción que hace posible la comprensión de su arquitectura. La concepción octogonal del edificio que impone la geometría básica como punto de partida, sus revestimientos y su orden de lectura, que abarcan la totalidad de la obra: suelos, paredes, cúpula y exteriores, y el diálogo urbano que establece con el Duomo, conforman un conjunto único en el mundo, que has sabido analizar con tu sabiduría habitual, desde la globalidad al detalle concreto. Enhorabuena y gracias

Sira Gadea dijo...

Muchísimas gracias a ti, Nacho. Es un edificio espectacular, por el espacio y por la decoración. Comparado con el Duomo, por fuera parece más pequeño de lo que es, pero la sorpresa al entrar es inolvidable.

Luis Castaño dijo...

Buenas tardes, Sira:

Me encantó cuando estuve en Florencia estas Navidades y me ha encantado la entrada que les has dedicado, que me llegó a través de mi Facebook. Así que quería darte las gracias con este comentario y decirte que, ahora que acabo de descubrir tu página (o blog o como se diga :D ), seguramente no me quede sólo en esta entrada.

Muchas gracias.

Luis Castaño.

Luis Castaño dijo...

Corrijo una errata: "que les has dedicado" --> que les has dedicado"

Luis Castaño dijo...

Caray, estoy tonto: "que LE has dedicado".

Sira Gadea dijo...

Muchísimas gracias por tus palabras, Luis. Te doy la bienvenida "aquí" (que poco importa lo que sea) y espero seguir "viéndote" muchas más veces y que podamos "viajar" juntos, aunque sea virtualmente.
(Veo que eres otro de los míos, de los perfeccionistas, jajajaja... Incluso no ibas desencaminado, pues en el blog hay más de una entrada dedicada a Florencia. Éste es el enlace por todas ellas, por si te apetece seguir recordando tu viaje o te da alguna idea sobre nuevos enclaves si vuelves: http://viajarconelarte.blogspot.com.es/search/label/Florencia)

Un saludo afectuoso,

Sira